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                Discusión
 y un 60% del tiempo a motivos curativos, entre los que resaltan los tratamientos restauradores, pros- todóncicos, la endodoncia, la ortodoncia y la periodoncia.
Respecto del estudio anterior [1], se detecta un incremento de 6 puntos en el porcentaje de los que afirman haber acudido al dentista por un motivo de urgencia. Será preciso comprobar en el futuro, si se trata de un dato aislado sin relevancia o si, por el contrario, se consolida esta tendencia lo que indicaría unos niveles más severos de enfermedad bucodental sin tratar en la población española.
El principal motivo aludido para no haber acudido al dentista en los últimos 12 meses es la percepción de ausencia de problemas dentales (62%) cifra que ha aumentado con respecto al 2015 (56%). Este motivo representa el 33% para el conjunto de la UE [6]. Probablemente, la tradicional falta de educación sanitaria bucodental, unida al propio modelo sur europeo de suministros de cuidados dentales (con una participación del 95% en los costes directos para el paciente) sean parte de la explicación de esta diferencia de datos. El doble de españoles que de europeos tiene la sensación de no tener ningún pro- blema dental. El 15% de los españoles refiere que la causa para no ir al dentista ha sido económica (21% en 2015). En el conjunto de la UE este motivo es aludido por el 18% de los encuestados. Finalmente, al 17% de los españoles el dentista les genera miedo o ansiedad (15% en 2015 y 10% para el conjunto de la UE). Las principales causas de “no asistencia” odontológica en España son muy parecidas a las esgri- midas en el conjunto de Europa para las barreras económicas y las referidas al miedo al dentista. Sin embargo, la percepción de “ausencia de problemas dentales” es el doble en nuestro país y podría ser reflejo de que “si no duele” no ocurre nada en relación a la salud bucodental. No podemos olvidar que, en definitiva, la percepción de ausencia de problemas dentales es una variable muy condicionada por el nivel de educación sanitaria bucodental de una población determinada. Lógicamente, cuanto mejor sea ese nivel de cultura bucodental, menor será la percepción de ausencia de problemas al comprender mejor la necesidad de revisiones periódicas al dentista, más allá de la percepción subjetiva, individual y muchas veces errónea, del propio encuestado. El establecer como umbral de demanda de asistencia dental variables como el dolor o infección, probablemente este facilitando que determinadas patologías bucodentales que hubieran podido ser abordadas a un coste razonable, por su evolución silente ahora requieran de tratamientos muchos más complejos y por lo tanto, también de mayor coste.
La encuesta refleja que para 1 de cada 4 españoles (24%), la crisis económica ha tenido mucha o bas- tante influencia a la hora de utilizar los servicios odontológicos. En el estudio del 2015, era del 29%. Estos datos, después de 5 años transcurridos, requieren de una cierta prudencia en su interpretación. En cualquier caso, e independientemente de los valores absolutos, parece detectarse una tendencia percibida de limitante económica importante para la utilización de los servicios dentales, en el 25-30% de la población adulta española.
El 83% de los encuestados, en caso de requerir un tratamiento con prótesis dental, tienen muy claro que acudirían a un dentista. Un 8% afirman que irían directamente a un protésico dental y un 9% no lo saben o desconocen la diferencia entre ambos profesionales. Las cifras continúan siendo totalmente superponibles a las encontradas en los estudios del 2010 y 2015, lo que indica que para 1 de cada 10
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