dentistas_52_WEB-1.jpg

 

 

En la actualidad, atribuir la prevención sanitaria de manera exclusiva a los sistemas de salud es un claro error, entre otras razones, no solo por la limitación de sus recursos económicos, sino por su falta de control sobre los factores determinantes sociales de la salud, que son los que, en definitiva, establecen el estado sanitario de una población. Por eso es tan importante el rol de una comunidad y de todas las instituciones que la integran, para corregir las brechas y desigualdades que bloquean el acceso a la información sobre la salud que, al tiempo, permiten abrir infinitas posibilidades para promover la educación, la prevención y el control de las enfermedades, mejorando los hábitos y los estilos de vida saludables.

Las campañas que, de manera periódica, organiza el Consejo General de Dentistas son una clara demostración de cómo una institución se convierte en una emprendedora en salud, que no solo desea aumentar la información que ofrece a los ciudadanos, sino también mejorar directamente su salud, lo que a su vez beneficia a cada uno de los profesionales que lo integran. Estas campañas suponen, además, un núcleo de vertebración de la propia profesión al conseguir que todos intentemos alcanzar el mismo objetivo: mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos que, al fin y al cabo, es el faro que guía la conservación de nuestra sociedad. Todas las campañas son revisables y mejorables, pero las encuestas realizadas al finalizar las mismas evidencian su clara utilidad, su aceptación por la inmensa mayoría de los profesionales y el deseo de mejorar entre todos su capacidad de difusión.

No podemos cerrar este editorial sin comunicaros la triste noticia del fallecimiento de nuestro compañero Alejandro López Quiroga, expresidente del Colegio de Lugo y miembro del comité ejecutivo. Aunque esperábamos este fatal desenlace tras su cruel enfermedad, nos ha golpeado a todos como amigos y compañeros, y nos ha dejado un profundo vacío, porque Alejandro era una buena persona, volcado en su profesión, preocupado por nuestros actuales problemas y con una clara vocación institucional hacia la gestión de la Odontología. Sabemos que seguiremos contando con su ayuda y colaboración desde la estrella en la que ya se encuentra. Descanse en paz.

 

VERSIÓN ELECTRÓNICA

 

 

portada-dentistas-51.jpg

 

 

El Informe Técnico sobre la Demografía de los dentistas en España 2021, que acaba de presentar el Consejo General, es un excelente  análisis de nuestra profesión, porque de una manera gráfica y visual nos recuerda nuestras proyecciones y oportunidades de futuro, señalando, al mismo tiempo, nuestras ya clásicas y recalcitrantes limitaciones. El centro de todas las angustias lo sitúa el informe en la plétora profesional, que en las profesiones sanitarias propicia el del ya conocido ratio dentista/habitante que, como los trasnochados estudios del coeficiente de inteligencia de nuestra juventud, no siempre se aproximaron a la realidad ni fueron la base del éxito de algunos individuos.

Esta proporción adecuada entre dentis­tas y ciudadanos en nuestro país, mejorará su repercusión profesional en los próximos años, a medida que se incremente la cultura dental de la po- blación, se estabilice la situación socioeconómica, se incorporen nuevos tratamientos y tecnologías a nuestra oferta terapéutica y se multipli­quen las posibilidades de financiación en nuestras consultas.

Mientras tanto, debemos seguir confiando en la diferencia existente entre la cualificación y el nivel real de cualificación, que es un elemento decisivo que decide el reconocimiento y el prestigio de un determinado profesional, ya que hoy nadie puede ignorar que no todos los profesio­nales tienen la misma actitud frente al progreso, ni comparten la misma pasión por la tecnología y el respeto a su profesión.

Solo una clara apuesta por la excelencia clínica, la formación continuada y la innovación tecnológica permitirán al profesional adelantarse a los acontecimientos y a las exigencias de una sociedad que valora, cada vez más, la fiabilidad, los resultados y la confianza.

Este último informe profesional del Consejo General nos deja bien claro que somos muchos dentistas para pocos pacientes, lo que debe suponer un nue­vo aliciente para mejorar nuestra capacidad profesional, en un mundo donde la palabra competencia ha cambiado para siempre su significado.

 

VERSIÓN ELECTRÓNICA

 

 

Dentistas-50-web_compressed.jpg

 

 

Las celebraciones son eventos decisivos para poder evolucionar y son, quizás, la forma más inteligente que tiene el ser humano para cerrar un ciclo y poder asistir impaciente al comienzo
de uno nuevo.

Pero celebrar supone, también, asumir el final de un esfuerzo común, cuando todo un equipo comparte la satisfacción de haber terminado un proyecto, haber alcanzado un objetivo o, por el contrario, algo tan sencillo y tan complejo a la vez como cumplir diariamente con el deber profesional.

En la redacción de la revista Dentistas, celebramos estos primeros 50 números apagando unas velas muy especiales: haber sido útiles a los profesionales de la Odontología, adaptar de forma progresiva la revista a las demandas de la profesión, conjugar la ciencia y la información clínica a través de la actualidad, y servir de núcleo catalizador cuanto más nos separaba esta prolongada pandemia.

En este número especial, encontrarán sobradas razones que justifican este aniversario, pero deseo recordarles que, detrás de cada uno de los artículos de Dentistas, se encuentra un equipo profesional y humano que ha entregado trabajo e ilusión en un proyecto editorial que también les pertenece.

Detrás de los auténticos equipos no hay estrategias sino personas y, por eso, nuestro agradecimiento a María, Miriam, Chema, Santiago, Daniel, Sonia y otros muchos que hoy, con nosotros, festejan por todo lo alto este merecido cumpleaños, pero ya con la inmediata responsabilidad de volver a crear el próximo número de la revista Dentistas.

VERSIÓN ELECTRÓNICA

 

 

DENTISTA-WEB-49.jpg

 

El pasado 9 de mayo finalizó el estado de alarma. Llevamos más de un año de pandemia y de adaptación a los nuevos escenarios. En este número, queríamos reflexionar y hacer memoria sobre lo vivido,
cómo lo hemos afrontado y cómo lo hemos resuelto.
Y, la verdad, una vez analizada toda esta información y la ingente actividad llevada a cabo por el Consejo General de Dentistas y su Ejecutivo para dar toda la información posible a los Colegios y a los colegiados, me doy cuenta de que, efectivamente, el Consejo se ha esforzado al máximo para marcar las pautas y editar las recomendaciones, estudios y normativas que se han ido sucediendo.
Desde aquí, quería agradecer al grupo de expertos que ha colaborado con el Consejo y, sobre todo, al Dr. Llodra, que los ha coordinado de manera magistral, haciendo posible que todos los Colegios recibieran puntualmente esta información y que pudieran tener unas referencias y una línea que seguir para no perder el norte entre tanto vaivén. Gracias también a los Colegios y colegiados por atender a estos protocolos y hacer que las consultas sigan siendo los espacios saludables de siempre, de hecho, no tenemos constancia de que se haya producido ningún foco de infección en ninguna consulta dental. Y, por último, gracias al presidente del Consejo, que durante este año se ha desvivido en multitud de reuniones para dar seguridad y estabilidad a la profesión.
Habremos hecho cosas bien y otras que se podrían haber realizado de otra forma, pero podéis estar seguros de que todas las decisiones que hemos tomado han tenido el objetivo de proteger la Odontología, pues también es nuestra profesión y nuestra pasión.
Ahora se abre otra incertidumbre: cómo evolucionará la pandemia, la vacunación, la vuelta a la nueva normalidad... una etapa nueva para todos en donde seguirá estando el Consejo para guiar, ayudar a los Colegios y ofrecer todos los recursos e informaciones necesarios para que sea más
fácil y seguro seguir trabajando.
Otro tema que ha salido a la palestra estos días, y no menos importante, es el de las "Especialidades". En este número, os damos toda la información al respecto, que no es la que nos gustaría que fuese, pero ni la hoja de ruta ni los tiempos dependen del Consejo. Va a ser un camino largo, pues no sabemos si este nuevo Real Decreto nos dará amparo o tendremos que seguir esperando pero, de un modo u otro, tened la seguridad de que el Consejo velará y se esforzará para buscar consensuadamente la mejor solución para la Odontología española. Debemos poder equipararnos con los dentistas europeos, por eso lo exigimos en cada reunión con el Ministerio y seguiremos así hasta obtenerlo.

 

DENTIST-48-WEB-1.jpg

 

La reunión que estas pasadas semanas celebró la Comisión de Especialidades del Consejo General de Dentistas, presidida por los doctores Óscar Castro Reino y Juan Carlos Pérez Varela, ha supuesto la escenificación pública del apoyo que la Odontología española brinda al proyecto y la demostración de que el consenso sobre su imperiosa aprobación es ya una realidad incontestable.

Atrás quedan, por tanto, cientos de encarnizadas discusiones que, en interminables reuniones, enfrentaban de manera periódica al Consejo General, a las sociedades científicas y a las universidades, defendiendo cada una de las partes, con inusitada vehemencia, posturas irreconciliables frente al bien común de la profesión.

La Ley que regula nuestra actividad profesional no estará completa ni adaptada a las exigencias europeas hasta que no alcancemos entre todos la regulación legal y oficial de las especialidades.

Hace unos años, cuando se planificó y se presentó el sistema MIR de formación especializada, los cimientos de la Medicina más rancia se tambalearon ante semejante temeridad, demostrándose unos años después que su implantación había revolucionado, no solo el proceso de formación, sino que había contribuido de manera estratégica en el avance, progreso y eficacia actual de nuestra sanidad.

Las especialidades de la Odontología no serán excluyentes, no generarán interferencias profesionales y contribuirán decisivamente a mejorar el nivel clínico, técnico, social y científico de nuestra profesión.

En pocos años, tal y como ocurre en el ámbito de la Medicina, no habrá odontólogos sin especialidad y esta nueva normalidad completará para siempre nuestra profesión, dotándola de recursos que aún estamos por descubrir y acallará, con la fuerza de la razón, a los interesados apocalípticos que en su día comparaban las especialidades con las diez plagas de Egipto.