Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

Como utiliza Consejo Dentistas las cookies

Una cookie es un pequeño fragmento de texto que los sitios web que visitas envían al navegador y que permite que el sitio web recuerde información sobre tu visita, como tu idioma preferido y otras opciones, lo que puede facilitar tu próxima visita y hacer que el sitio te resulte más útil. Las cookies desempeñan un papel muy importante, ya que sin ellas el uso de la Web sería una experiencia mucho más frustrante.

Consejo de Dentistas utiliza cookies con diversos fines, entre los que se incluyen recordar tus preferencias, contar el número de visitas que recibimos para acceder a una página, ayudarte a registrarte en nuestros servicios y proteger tus datos.

Una parte o la totalidad de las cookies identificadas a continuación se pueden almacenar en tu navegador. Puedes ver y administrar cookies en tu navegador (aunque es posible que los navegadores para dispositivos móviles no ofrezcan esta visibilidad).

Todos los profesionales de este país tenemos un compromiso emocional, clínico y profesional con el Congreso de la FDI que el próximo mes de agosto de 2017, convertirá a la capital de España en el epicentro de la Odontología mundial. 

El Comité ejecutivo ha conseguido finalizar un largo y complejo proceso de organizació buscando un objetivo principal: reflejar durante todos los días de su celebración, el lugar que ocupa nuestro país y nuestra profesión en el mundo. 

Madrid es una ciudad de todos y por eso, las actividades sociales y culturales programadas, responderán a la experiencia y prestigio turístico que atesora nuestro país. 

El programa científico previsto no solo ha conseguido equilibrar ciencia y técnica, convocando a los conferenciantes internacionales más prestigiosos, sino que serán los conferenciantes nacionales, los encargados de explicarles a todos los asistentes, que tenemos una profesión moderna, avanzada en su desarrollo tecnológico y adaptada a las exigencias de nuestra sociedad. 

Pero por encima de cualquier otra consideración, este Congreso de la FDI en Madrid, debe convertirse en el gran escaparate de nuestra capacidad de investigación en Odontología, para así poder romper para siempre, con el mito secular de la guitarra y la pandereta.

Para ello, se hace imprescindible la colaboración de las universidades públicas y privadas, de los institutos, centros y unidades clínicas de investigación que deben ser las encargadas de mostrar la evolución imparable de nuestros científicos, poniendo así en valor, el prestigio acumulado en esta última década, al servicio de la profesión. 

En definitiva, se trata de que con la ayuda de todos, nuestros compañeros acudan a Madrid emocionados e ilusionados con este Congreso, y regresen cuatro días después a sus hogares, francamente sorprendidos.

En la actualidad tenemos en nuestro país un conjunto de excelentes publicaciones que, promovidas por diversas instituciones, cubren en gran medida las necesidades de formación e información de los profesionales.

Sin lugar a duda, todos debemos estar orgullosos de contar con una revista indexada como "Medicina Oral, Patología Oral y Cirugía Bucal", cuya trayectoria viene avalada por la calidad de sus publicaciones, por el prestigio de las Sociedades Científicas que la sustentan y la decisiva gestión de su fundador, el Prof. José Vicente Bagán, responsable de haber transmitido la pasión por la Medicina Oral a una buena parte de los profesionales de este país.

También durante estos últimos años, nuestra revista "RCOE", editada por el Consejo General de Dentistas, ha modificado y actualizado sus contenidos con el único objetivo de ayudar a completar la formación de los profesionales de la Odontología.

"RCOE" se ha convertido en una de las revistas del sector sanitario con mayor difusión, llegando a instituciones, odontólogos nacionales y extranjeros, pero sobre todo se ha transformado en una plataforma en la que muchos profesionales, alejados de los circuitos habituales de las publicaciones biomédicas, pueden difundir las actividades clínicas o científicas que realizan en sus consultas, y que son habitualmente subvencionadas con la única ayuda de su tiempo y su patrimonio.

 

JUSTIFICACIÓN DEL PROYECTO

Las encuestas nacionales sobre salud bucodental tienen como función básica proporcionar una idea de conjunto sobre salud y necesidades de tratamiento poblacional con el fin de vigilar la evolución de las tasas de morbilidad. Nos permiten conocer: 

- La medida en que los servicios odontológicos existentes responden a las necesidades de la población. 

- La naturaleza y cuantía de los servicios de prevención y restauración necesarios. 

- Los recursos necesarios para implantar, mantener, aumentar o reducir los programas de salud bucodental, estimando las necesidades cuantitativas y el tipo de personal requerido. 

En 1993, el Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España (actualmente denominadoConsejo General de Colegios de Dentistas de España) encargó la realización de una encuesta epidemiológica bucodental, siguiendo los criterios establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OM S) para la ejecución de estudios transversales tipo Pathfinder. Ese estudio, publicado en 19951, se realizó una década después del anterior, desarrollado en 1984 bajo supervisión de la OMS2. En los años 20003, 20054 y 20105 se realizaron las correspondientes encuestas, siempre financiadas el Consejo General de Dentistas. Transcurridos 5 años desde entonces, la necesidad de monitorizar la situación oral de nuestra población es la principal justificación de este proyecto.

 

La reciente designación de la delegación española a la presidencia de la FEDCAR sumado a la concesión de la organización del Congreso de la FDI 2017 en nuestro país, son dos excelentes indicadores de la posición que en la actualidad ocupa la Odontología española en el mundo.

Resulta evidente que la estrategia de internacionalización planificada por el actual Comité Ejecutivo ha sido eficaz y, al tiempo, es también una consecuencia de la labor sostenida durante años por el Consejo General de Dentistas.

Sin embargo, para algunos que están casi siempre en contra de todo, estos foros de decisión son rancios y se encuentran obsoletos.

Para otros muchos, que creemos en la globalización política de nuestra profesión, las decisiones a nuestros problemas profesionales han dejado de tomarse en nuestra aldea, en nuestro concejo o en nuestra masía, y hoy dependen, de leyes internacionales que, al final, nos afectan y obligan a todos.

Europa exige el cumplimiento de unas normas estrictas, pero a cambio entrega oportunidades, experiencia y compromiso institucional.

En estos momentos de egoísmos y dudas, en los que se hace más patente que nunca la frase de Pío Baroja: “los nacionalismos se curan viajando”, tenemos la obligación de volver a confiar en el proyecto europeo que, entre todos, hemos construido.

Como punto de partida, la FDI y la FEDCAR han vuelto a confiar en nuestro Consejo General, en nuestros profesionales y en nuestra profesión, que no es otra cosa, al final, que confiar en nuestro país.

La crisis profesional y social que, estos últimos diez años, ha padecido nuestra profesión ha multiplicado exponencialmente la oferta de todo tipo de cursos de formación, máster y especialización, organizados por instituciones públicas y privadas, algunas bien identificadas y otras de dudosa procedencia.

Es cierto que todas las crisis son excelentes momentos para diseñar estrategias de futuro y como no, multiplicar las oportunidades. Sin embargo, detrás de todas estas acciones formativas no solo existieron generosas y altruistas intenciones, sino también deseos irrefrenables de enriquecerse, especialmente cuando algunas consultas comenzaron a rebajar sus pingües beneficios.

Todos debemos estar de acuerdo en que la docencia profesional debe ser siempre recompensada de una manera digna y generosa, ya que ello supone un justo reconocimiento de quién pone a disposición de los demás su experiencia, sus conocimientos y su propia formación previa, costeada en la mayoría de los casos con un enorme esfuerzo.

Sin embargo, cuando la ética docente es inexistente, cuando el único argumento sólido es el diseño de un calculado y atractivo folleto informativo o bien cuando el deseo de acumular supera al de enseñar, debemos ser los primeros que pongamos en alerta a las nuevas generaciones de que no hay peor frustración, que el engaño de un mal maestro.

Existe un proverbio chino que afirma que desconocer una verdad nos hace esclavos de una mentira, pero conocer una verdad a medias es conocer una mentira doble. Por ello, creo que todos tenemos la responsabilidad de advertir lo que es lícito o ilícito en la formación, entre otras razones, para que los de siempre, no se salgan con la suya.

No olvidemos las palabras de Facundo Cabral, que decía que "nos envejece más la cobardía que el tiempo, porque los años solo nos arrugan la piel, mientras que el miedo arruga el alma".

Creemos que el Consejo General de Dentistas, las Sociedades Científicas, las Universidades y otras Instituciones implicadas deben redoblar esfuerzos para que, en un futuro próximo, se puedan establecer criterios comunes que permitan acreditar lo que se debe de acreditar y también desenmascarar, de una vez por todas, a los mercenarios y embaucadores de la ciencia.