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Algunos de los tratamientos clínicos que aplicamos a nuestros enfermos, no han demostrado nunca, ser eficaces ni seguros. En otras ocasiones, no han existido, evidencias científicas contrastadas sobre su utilidad, y por tanto las opiniones de nuestra profesión a su favor o en su contra, se han establecido siempre sobre criterios puramente subjetivos.

Es evidente, que las razones que demuestran la validez de un procedimiento terapéutico en Odontología, deben basarse en el método empleado para su estudio y evaluación, y no el lugar en el que se enseñan, el ámbito en el que se aplican o el tiempo que llevan utilizándose en Oriente u Occidente.

Resulta sorprendente observar, como la obsesión actual de distinguir entre procedimientos tradicionales y/o alternativos, constituye un ejercicio de retórica que puede tener su origen en oscuros intereses mercantiles, pero que se aleja claramente, de lo que hoy conocemos como Odontología basada en la evidencia.

Es necesario por tanto, que nuestra sociedad no siga subvencionando de forma indefinida procedimientos terapéuticos inútiles, aunque se consideren tradicionales, mientras que debemos paralelamente investigar que tratamientos alternativos, puedan ser más eficaces y económicos.

La revista RCOE afronta esta nueva etapa, con la necesidad de convertirse en un instrumento eficaz que contribuya a la formación y actualización de todos los profesionales de este País. 

Pretendemos también, que esta renovación en RCOE represente las opiniones, ideas, deseos y voluntades de un gran número de compañeros a los que hemos consultado una hoja de ruta para poder transformar y mejorar nuestra publicación.

Esperamos que en los próximos meses os podamos mostrar los primeros resultados de un proyecto que tiene pretensiones y objetivos de futuro, sin perder con ello, la guía editorial del Consejo General de Dentistas.

En la coordinación de este número monográfico, los doctores Juan Manuel Seoane Lestón y Miguel Ángel López-Andrade Jurado, no han escatimado esfuerzos y para ello han trabajado con emoción, pero también con la tensión de la prisa, para poder presentar este volumen en el Curso de prevención del cáncer oral, que el Consejo de Dentistas ha organizado en Santiago de Compostela.

Los expertos más destacados de Europa en cáncer y precáncer oral, se asoman hoy a la ventana de esta revista, para contribuir no solo a la consolidación de la campaña Institucional, sino también para ofrecer una guía práctica que todos podemos utilizar desde hoy mismo, en el diagnóstico de nuestros pacientes.

Por mucho que evolucionen las técnicas y la tecnología terapéutica, nunca habrá un gesto más generoso, altruista y eficaz, como el de detectar una lesión precancerosa, con el único objetivo de salvar la vida de un paciente , para así seguir dignificando, nuestra querida profesión.

El grupo de estudio de calidad de vida (WHOQOL Group) de la Organización Mundial de la salud, ha definido el concepto de calidad de vida como “…la percepción de un individuo… de su situación en la vida, en relación a sus objetivos, expectativas y preocupaciones ...”.  Sin embargo, las particularidades de cada proceso patológico, han motivado la creación de instrumentos específicos relacionados con cada enfermedad, que nos permiten evaluar su impacto particular sobre la vida de las personas. En este número de nuestra revista RCOE, se abordan en dos interesantes artículos, la calidad de vida de los pacientes con cáncer oral (Barrios Rodríguez, Bravo Pérez) y las evidencias científicas del diagnóstico y tratamiento de los trastornos temporomandibulares (González Pérez, Infante Cossío, Granados Núñez).

Si hubiese que establecer un objetivo principal del trabajo de los médicos y odontólogos, este sería, sin duda, el alivio del dolor. Los médicos se han enfrentado al dolor desde la más remota antigüedad, pero siempre han sido reluctantes a incluir en sus clasificaciones los dolores originados en el aparato estomatognático: pulpitis, periodontitis, alteraciones de la articulación temporomandibular y de los músculos masticadores. Por su parte, los dentistas han adoptado lentamente un enfoque terapéutico dotado de una base médica.

No obstante, las similitudes entre dolores de diversas localizaciones son evidentes. Como señala Yair Sharav, desde una perspectiva mecanicista, la pulpitis es un proceso inflamatorio que tiene lugar en un espacio cerrado (cámara pulpar, conductos radiculares), no muy diferente de lo que ocurre en la migraña, que también tiene lugar en un espacio cerrado (cráneo).

MONOGRÁFICO

“El Fluoruro de Estaño: una revisión actualizada”

Por Juan Carlos Llodra Calvo