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Hace un par de semanas tuve la oportunidad de mantener, en un simposio internacional, una larga conversación con el Dr. K. Green, odontólogo formado en el “Eastman Dental Hospital” de Londres (Reino Unido) y, durante algún tiempo, dentista de la Royal Navy.

A lo largo de nuestra prolongada conversación, el Dr. Green describió con enorme pasión y emoción su deseo de acudir al Congreso que la FDI celebrará este próximo año 2017 en Madrid.

Según me relató, ya había tenido la oportunidad de acudir, hace años, a las citas precedentes de Madrid y Barcelona e incluso era conocedor de las múltiples anécdotas de su organización. Entre ellas, se refirió al apoyo económico que, en su día, propició el presidente Adolfo Suárez para aliviar el déficit acumulado por el Congreso de Madrid, y como forma tangible de poder expresar su agradecimiento a la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense y a sus profesionales, los cuales habían reorganizado con esmero, su maltrecha dentadura.

Pero además de reafirmarse en su intención con razones convencionales (ciencia, profesión, cultura…) expresó que deseaba acudir de nuevo a España, ya en el ocaso de su profesión, para comprobar la evolución de nuestra profesión y disfrutar de la modernización de nuestro país, ahora que el Brexit volvería a poner mar entre la isla y el continente.

Tengo que confesar, que me ha congratulado saber que la difusión de este Congreso Mundial de la FDI en Madrid, ya ha traspasado las fronteras y por eso, parafraseando al astronauta Neil Armstrong, creo que este Congreso supondrá “…un pequeño esfuerzo de todos, pero un gran salto para el conjunto de la profesión…”.

Todos los profesionales de este país tenemos un compromiso emocional, clínico y profesional con el Congreso de la FDI que el próximo mes de agosto de 2017, convertirá a la capital de España en el epicentro de la Odontología mundial. 

El Comité ejecutivo ha conseguido finalizar un largo y complejo proceso de organizació buscando un objetivo principal: reflejar durante todos los días de su celebración, el lugar que ocupa nuestro país y nuestra profesión en el mundo. 

Madrid es una ciudad de todos y por eso, las actividades sociales y culturales programadas, responderán a la experiencia y prestigio turístico que atesora nuestro país. 

El programa científico previsto no solo ha conseguido equilibrar ciencia y técnica, convocando a los conferenciantes internacionales más prestigiosos, sino que serán los conferenciantes nacionales, los encargados de explicarles a todos los asistentes, que tenemos una profesión moderna, avanzada en su desarrollo tecnológico y adaptada a las exigencias de nuestra sociedad. 

Pero por encima de cualquier otra consideración, este Congreso de la FDI en Madrid, debe convertirse en el gran escaparate de nuestra capacidad de investigación en Odontología, para así poder romper para siempre, con el mito secular de la guitarra y la pandereta.

Para ello, se hace imprescindible la colaboración de las universidades públicas y privadas, de los institutos, centros y unidades clínicas de investigación que deben ser las encargadas de mostrar la evolución imparable de nuestros científicos, poniendo así en valor, el prestigio acumulado en esta última década, al servicio de la profesión. 

En definitiva, se trata de que con la ayuda de todos, nuestros compañeros acudan a Madrid emocionados e ilusionados con este Congreso, y regresen cuatro días después a sus hogares, francamente sorprendidos.

En la actualidad tenemos en nuestro país un conjunto de excelentes publicaciones que, promovidas por diversas instituciones, cubren en gran medida las necesidades de formación e información de los profesionales.

Sin lugar a duda, todos debemos estar orgullosos de contar con una revista indexada como "Medicina Oral, Patología Oral y Cirugía Bucal", cuya trayectoria viene avalada por la calidad de sus publicaciones, por el prestigio de las Sociedades Científicas que la sustentan y la decisiva gestión de su fundador, el Prof. José Vicente Bagán, responsable de haber transmitido la pasión por la Medicina Oral a una buena parte de los profesionales de este país.

También durante estos últimos años, nuestra revista "RCOE", editada por el Consejo General de Dentistas, ha modificado y actualizado sus contenidos con el único objetivo de ayudar a completar la formación de los profesionales de la Odontología.

"RCOE" se ha convertido en una de las revistas del sector sanitario con mayor difusión, llegando a instituciones, odontólogos nacionales y extranjeros, pero sobre todo se ha transformado en una plataforma en la que muchos profesionales, alejados de los circuitos habituales de las publicaciones biomédicas, pueden difundir las actividades clínicas o científicas que realizan en sus consultas, y que son habitualmente subvencionadas con la única ayuda de su tiempo y su patrimonio.

 

JUSTIFICACIÓN DEL PROYECTO

Las encuestas nacionales sobre salud bucodental tienen como función básica proporcionar una idea de conjunto sobre salud y necesidades de tratamiento poblacional con el fin de vigilar la evolución de las tasas de morbilidad. Nos permiten conocer: 

- La medida en que los servicios odontológicos existentes responden a las necesidades de la población. 

- La naturaleza y cuantía de los servicios de prevención y restauración necesarios. 

- Los recursos necesarios para implantar, mantener, aumentar o reducir los programas de salud bucodental, estimando las necesidades cuantitativas y el tipo de personal requerido. 

En 1993, el Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España (actualmente denominadoConsejo General de Colegios de Dentistas de España) encargó la realización de una encuesta epidemiológica bucodental, siguiendo los criterios establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OM S) para la ejecución de estudios transversales tipo Pathfinder. Ese estudio, publicado en 19951, se realizó una década después del anterior, desarrollado en 1984 bajo supervisión de la OMS2. En los años 20003, 20054 y 20105 se realizaron las correspondientes encuestas, siempre financiadas el Consejo General de Dentistas. Transcurridos 5 años desde entonces, la necesidad de monitorizar la situación oral de nuestra población es la principal justificación de este proyecto.

 

La reciente designación de la delegación española a la presidencia de la FEDCAR sumado a la concesión de la organización del Congreso de la FDI 2017 en nuestro país, son dos excelentes indicadores de la posición que en la actualidad ocupa la Odontología española en el mundo.

Resulta evidente que la estrategia de internacionalización planificada por el actual Comité Ejecutivo ha sido eficaz y, al tiempo, es también una consecuencia de la labor sostenida durante años por el Consejo General de Dentistas.

Sin embargo, para algunos que están casi siempre en contra de todo, estos foros de decisión son rancios y se encuentran obsoletos.

Para otros muchos, que creemos en la globalización política de nuestra profesión, las decisiones a nuestros problemas profesionales han dejado de tomarse en nuestra aldea, en nuestro concejo o en nuestra masía, y hoy dependen, de leyes internacionales que, al final, nos afectan y obligan a todos.

Europa exige el cumplimiento de unas normas estrictas, pero a cambio entrega oportunidades, experiencia y compromiso institucional.

En estos momentos de egoísmos y dudas, en los que se hace más patente que nunca la frase de Pío Baroja: “los nacionalismos se curan viajando”, tenemos la obligación de volver a confiar en el proyecto europeo que, entre todos, hemos construido.

Como punto de partida, la FDI y la FEDCAR han vuelto a confiar en nuestro Consejo General, en nuestros profesionales y en nuestra profesión, que no es otra cosa, al final, que confiar en nuestro país.