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El presidente del Consejo General de Dentistas, el Dr. Óscar Castro Reino, y su comité ejecutivo han obtenido un amplio respaldo de los Colegios profesionales de toda España, lo que supone de manera implícita la aprobación de su gestión económica, científica, social y política.

Esta es, sin duda, una buena noticia para la profesión porque revela una señal inequívoca de unidad y, a diferencia de otros ámbitos, no existirá el lastre continuo del pacto, como premisa indispensable en la acción de gobierno.

Por lo tanto, desde estas líneas, los mejores deseos para estos próximos años porque vuestros aciertos serán, sin duda, nuestras conquistas.

El cierre de iDental, no es la crónica de una muerte anunciada, que podría relatar Vargas Llosa, sino el final de un despropósito que toda la profesión y el Consejo General de Dentistas habían pronosticado con una funesta exactitud.

No creo que deba ser este el momento de analizar sus consecuencias, porque tendremos tiempo suficiente para hacerlo, sino de reflexionar una vez más sobre sus causas, cimentadas todas ellas sobre la impunidad legislativa que han favorecido todos estos atropellos.

El Estado y la Unión Europea han instaurado la libre competencia como un aparente medio de proteger los derechos de los consumidores y usuarios, pero ¿ha sido el medio más honesto de proteger a nuestros pacientes? La respuesta la tiene el cómplice mutismo que han mantenido los responsables sanitarios de las Comunidades Autónomas y del Estado hasta hace poco tiempo.

El cierre simultáneo de varias multidentales en diversos puntos de nuestra geografía, además de inesperado, injustificado e indecente, ha permitido dejar en la estacada a cientos de pacientes sin finalizar o comenzar unos tratamientos previamente pagados o financiados y ha sembrado, de nuevo, la negra sombra de la desconfianza sobre el conjunto de la profesión.

En muchos de estos casos, se ha intentado disimular estos cierres con una aparente suspensión de pagos – a la que todo empresario tiene derecho – que en realidad encubría una siniestra estrategia urdida con nocturnidad, premeditación y alevosía.

Nocturnidad, porque esa ha sido la hora elegida en la mayoría de los casos, para bajar la reja y poner un cartel de cerrado sin más explicaciones, ante la mirada atónita de unos pacientes que no tenían más consuelo que sus propias preguntas.

Premeditación, porque ninguno de estos cierres fue comentado previamente a sus trabajadores, ni negociaron con ellos el despido o buscaron una solución económica consensuada para ofrecer una viabilidad a la empresa.

Y por último y más importante, con alevosía, porque en las semanas previas al cierre del centro, sus propietarios se han dedicado a financiar nuevos tratamientos que a buen seguro sabían que nunca llegarían a realizar y mucho menos a finalizar. La alevosía, es un agravante a la hora de enjuiciar un hecho, porque como en este caso, se utilizan métodos que aseguran el delito, evitan que la víctima pueda defenderse e impiden que un tercero pueda intervenir, asegurando al delincuente, un delito sin riesgo.

Todos estos lamentables hechos, justifican la necesidad de que la titularidad de las clínicas dentales de este país vuelva a ser propiedad de los profesionales de la Odontología y la Estomatología, como único medio de asegurar su defensa, su supervivencia y una utilidad pública basada en los criterios éticos y deontológicos que siempre han guiado nuestra profesión.

Expodental 2018 ha sido una de las ediciones más completas y representativas, con más de 348 expositores directos, 412 empresas delegadas y más de 1.500 marcas, convirtiéndose en uno de los mayores referentes internacionales de una industria innovadora y altamente tecnológica.

Expodental es un fiel reflejo de un sector empresarial que en nuestro país integra a más de 800 empresas y cuya facturación global se elevó en el pasado año hasta los 713 millones de euros, lo que supone un incremento de casi el 9%, con respecto al año anterior. Cifras todas ellas, que nos indican una clara recuperación del sector, después de un largo período de crisis económica y profesional.

A la masiva afluencia de profesionales que se ha producido en esta edición, habría que sumar el incremento de las cifras de negocio y un cambio visible en el estado anímico y en la actitud de todos los que hemos compartido horas de pabellón. Creo que estamos saliendo del túnel y la tan esperada recuperación viene precedida por una clara apuesta de las empresas del sector, que han decidido invertir lo necesario para garantizar el futuro.

Pero también creemos que Expodental 2018 pasará a la historia de nuestra profesión como la exposición de la vanguardia y el cambio tecnológico. Frente a ediciones anteriores, donde las turbinas, los equipos, las fresas y los implantes ocupaban un lugar privilegiado, esta edición, ha apostado claramente por el futuro digital y por la transformación no solo de los equipamientos de nuestras consultas, sino también por la modificación radical de nuestra manera de entender y aplicar nuestra profesión.

El futuro ha venido para quedarse y las innovaciones tecnológicas servirán para completar nuestro horizonte profesional, que seguirá teniendo en el odontólogo a su más preciado protagonista.

El reconocimiento oficial de la técnica de venopunción como una competencia más para los odontólogos de este país, supone una de las mejores y más esperanzadoras noticias que ha recibido nuestra profesión en estos últimos años.

Y esto es así porque, en primer lugar, se amplían nuestras competencias en una técnica imprescindible en los procedimientos de regeneración ósea y tisular.

En segundo lugar, porque ayuda a estrechar nuestra interrelación dentro del ámbito de las ciencias de la salud.

En tercer lugar, porque se abre una ventana al reconocimiento de nuevas competencias que ayudarán a consolidar la profesión y propiciarán, a buen seguro, las futuras especialidades.

Cuando alcanzamos una victoria, a veces olvidamos la batalla previa. Y por eso, creo que es de justicia reconocer la gestión profesional y política que el Comité Ejecutivo del Consejo General de Dentistas ha desarrollado para poder alcanzar esta decisiva competencia profesional.

Todos tenemos la obligación de ser críticos con la gestión de nuestros dirigentes, pero también debemos ser generosos cuando el resultado de su trabajo contribuye a dignificar nuestra profesión.

La Gala que todos los años celebra el Consejo General de Dentistas en Madrid, no solo tiene un carácter lúdico y social, sino sobre todo, sirve para reconocer el esfuerzo que con una iniciativa o bien a lo largo de toda una vida, han desarrollado distintos profesionales relacionados con la Odontología. Esteban Brau, Nacho Rodríguez, Bartolomé Beltrán y Alipio Gutiérrez, son profesionales con unas cualidades excepcionales, pero también con una proyección personal que trasciende su propia dedicación laboral.

A cualquiera de ellos podríamos dedicarle la frase de J. Maxwell que nos señala que: “Un líder es alguien que conoce el camino, anda el camino y muestra el camino a los demás” y en ese sentido, la estela de los premiados en este año 2017, no se detiene con el transcurrir de su vida, sino que marcará una profunda huella, para que las futuras generaciones conozcan el significado de las palabras generosidad, esfuerzo y lealtad.

Esteban Brau Aguadé, siempre será recordado como profesor de Endodoncia en la Universidad de Barcelona, por ser pionero de la formación postgraduada, también por su inmensa actividad clínica, pero sobre todo, por su compromiso personal, con la instauración de las especialidades en nuestro país. Nacho Rodríguez, además de sus condiciones como excelente profesional, pasará a la reciente historia de nuestra profesión como el presidente de SEPES que ha conseguido aunar voluntades, reunir a sociedades científicas y proyectar la modernidad y la eficacia en el nuevo modelo de reunión científica que ha conseguido crear.

Bartolomé Beltrán es un excelente médico que sabe escuchar y quizás por ello es un gran comunicador. A su dilatada trayectoria en los medios de comunicación, se une su poliédrica actividad profesional y su capacidad para transmitir afecto a todos los que le rodean. Por mucho tiempo que pase, nunca dejará de ser el comunicador de cabecera de toda una generación.

Alipio Gutiérrez es un periodista de raza, vinculado a Telemadrid y a la salud desde sus inicios, afronta hoy nuevos retos profesionales, que nunca le impedirán poner a las personas y a la comunicación en el mismo camino. A todos ellos y a los restantes premiados se ha dedicado la Gala de este Consejo General de Odontólogos que, en este año 2017, ha querido de nuevo reconocer la excepcionalidad de algunos seres humanos.